Antes de cambiar de tarjeta o de sistema, prepara una copia recuperable. Guardar los juegos y clonar la tarjeta son tareas diferentes: decide qué necesitas conservar antes de empezar.
1. Identifica qué estás guardando
Apaga desde el menú del sistema y retira la microSD con la consola apagada. Anota el modelo, la revisión conocida, el sistema y la ranura de cada tarjeta. Si utilizas dos tarjetas, etiqueta cuál contiene el sistema y cuál los datos. No aceptes una petición de Windows de formatear una unidad que no reconoce.
2. Archivos o imagen completa
Una copia de archivos puede servir para partidas, configuraciones y contenido accesible. Una imagen del dispositivo conserva también las particiones del sistema: copiar solo la carpeta visible no equivale a clonar una tarjeta de arranque. Usa una herramienta de imagen que permita seleccionar el dispositivo completo y comprueba cuidadosamente la unidad de origen y la de destino.
3. Conserva el original
Guarda la copia en el ordenador con fecha y modelo. Comprueba que se abre y que los archivos importantes están presentes. Para una imagen, sigue la verificación de la herramienta y ten en cuenta que dos tarjetas con la misma capacidad comercial pueden tener distinto tamaño real. Restaurar una imagen borra el destino; utiliza una tarjeta de repuesto adecuada y conserva la original intacta.
4. Prueba la recuperación
Arranca con la tarjeta de repuesto, comprueba menús y abre una partida de prueba. Revisa tanto los guardados del juego como los estados del emulador: no siempre son intercambiables entre versiones. Si no puedes verificar la recuperación, no des la copia por validada.
El siguiente paso
Consulta la guía de actualizaciones antes de cambiar de sistema. Las rutas y herramientas concretas dependen del modelo; en primeros pasos encontrarás la preparación inicial.
